2016 Instalación textil Algodón tejido con los brazos y horquilla.
Centrarnos en el presente en el aquí y el ahora, recuperar el placer de vivir en un tiempo sin prisas, sin una avalancha de cosas simultáneas que piden nuestra atención. Una exploración intuitiva me llevó a elegir el tejido a mano como medio de expresión, porque tejer a mano implica tomarse el tiempo para hacerlo. En el proceso de producción a mano se da un tiempo para la reflexión, la remembranza y la relajación. Además, nos permite ser testigos de la creación y de la transformación del hilo. Todo lo contrario a la producción en masa.
Tomo el tejido como una metáfora del fluir de la vida y del tiempo, la continuidad y la conexión. Tejiendo hablo de otras redes, diferentes a las virtuales. Construyo redes tangibles, esas que nos conectan con el presente mediante la experiencia táctil y con el pasado a través de los hilos. La invitación de esta pieza es transitarla como una experiencia de fantasía amable, contemplar sensaciones táctiles y el fluir apacible del tiempo.